LA GUERRA Y LA PAZ EN COLOMBIA
- Julio Martínez
- Feb 7, 2022
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PAZ: Ausencia de guerra u hostilidades.
GUERRA: Es un conflicto, generalmente armado, en el que intervienen dos o mas partes. ¿Existe la posibilidad de paz en Colombia? Los ciudadanos Colombianos, como muchos de diferentes naciones del mundo, deseamos la paz, queremos vivir en prosperidad y tranquilidad, pero resulta muy complicado pues un país que nació en guerra y vive en guerra, le resulta muy difícil lograr la paz. La guerra en nuestro país no es como la de otras naciones, tiene una característica especial motivada por la desigualdad social y la influencia de la corrupción política y el negocio del narcotráfico. Colombia surgió después de que los invasores españoles arrasaron con su territorio, sus pobladores originarios, su cultura. Curiosamente el nombre de nuestro país hace honor a un invasor italiano patrocinado por la realeza española, Cristobal Colón; es como una forma de habernos marcado con un logo esclavista, entonces, puede resultar irónico sentirnos orgullosos de ser “Colombianos”, es decir, símbolos nacionales de un abusador colonizador, y la palabra “colonizador” pareciera tener el mismo origen. Trato de imaginarme si en vez de Colón hubiese sido Hitler, entonces estariamos orgullosos de ser Hitlerianos, o, ¿qué nombre habría tenido nuestro país si hubiese sido Stalin? A los indígenas de nuestro territorio los expropiaron de sus tierras, de su idioma, de sus creencias y les impusieron un sistema de vida esclavista, sometido a una monarquía, una de las aberraciones que aún existe en España y en otras naciones imperialistas y abusadoras. Los dueños originales del territorio colombiano vieron cómo se robaban sus riquezas, tanto materiales como espirituales, al tiempo que les impusieron un nuevo idioma, lenguaje que aún se rige por la monarquía con el control de la Real Academia de la Lengua, la que dicta las normas para hablar y escribir, las cuales deben obedecer sus subditos, es decir, todos los esclavos a los que nos obligaron e impusieron hablar español desde el nacimiento de nuestra nación. Los invasores trajeron su religión Católica y con esas creencias implantaron el sistema esclavista que somete a todos los creyentes a unas reglas y a unos personajes que supuestamente poseen derechos y privilegios para apropiarse de la mente y el dinero de sus lacayos con el nombre de diezmos o lo mismo que limosnas; que establece normas morales basadas en un personaje copiado de la cultura egipcia al cual llaman “Rey de Reyes”, por lo visto hermano o primo del Rey de España, “el Redentor”, “el Salvador”, pero que no ha salvado a ningün Colombiano de tantos abusos que cometen muchos sacerdotes violando niños, niñas, mujeres y con la complicidad y silencio de sus jefes en el Vaticano. Los Españoles impusieron sus reglas esclavistas para robar nuestras riquezas, para apropiarse de todo en América, hoy día siguen ejerciendo control con sus empresas, con sus alianzas con polîticos que se postran ante sus dones y títulos reales, muchos de ellos haciendo presunción del origen de sus apellidos, como si ello les otorgara privilegios muy especiales desde su nacimiento. Hace poco, el Rey de España visitó Colombia, lo atendieron como a un Dios, le demostraron servilismo, esclavismo, a un personaje que representa con sus propios actos a esa monarquía corrupta y miserable que destruyó nuestros orígenes y nuestra cultura nativa. Los Colombianos sacamos pecho diciendo que hablamos el mejor español del mundo, como si ese orgullo “Real” nos hiciera mejores seres humanos, pero si de eso se tratara, deberiamos también sacar pecho y sentirnos muy orgullosos de ser los mejores narcotraficantes del mundo, de exportar las mejores prostitutas, de tener los mejores políticos corruptos, de poseer las mas eficientes entidades del gobierno para robar y despilfarrar dineros públicos, de tener el “mejor” sistema judicial con miles de casas por carcel, como si las casas las vendieran en la Inmobiliaria INPEC. ¿Es justo y razonable que una casa que representa y significa el hogar de una familia, se convierta en carcel para que un delincuente condenado conviva a sus anchas con su familia?. ¿Quién está preso en realidad?. Volviendo al cuento de la Paz en Colombia, porque lamentablemente es un cuento, muchos la deseamos, otros tantos no la reconocen o hacen todo lo posible para que no exista. Personajes del partido político con cimientos mitológicos llamado Centro Democrático, niegan continuamente que en Colombia existe o ha existido la guerra y por ende, niegan la validez de un tratado de Paz. Sostienen y aseguran que en Colombia no ha existido un conflicto armado sino acciones terroristas de grupos armados ilegales, pero la realidad es completamente diferente. Es práctico y conveniente negar que exista una guerra, aceptar su existencia conduce necesariamente a llegar a un acuerdo con el opositor para terminar el enfrentamiento y en consecuencia hay que hacer pactos, contratos, arreglos para beneficiar al contrincante, por ello, resulta mucho mejor no reconocer un conflicto armado o guerra, es mas conveniente calificar al enemigo como terrorista y usar todos los poderes legales o ilegales del Estado para perseguir y acabar con esos enemigos con grupos paramilitares trabajando en asocio con la Policía Nacional, el Ejercito, la Fiscalía, el Congreso, industriales, banqueros, sin importar que debido a ello mueran miles de ciudadanos que nunca han estado armados ni involucrados en enfrentamientos, y de paso, apropiándose de sus tierras, como ocurre con mucho campesino desplazado, y con el argumento justificativo de señalarlos como guerrilleros, comunistas o afines a esas tendencias, algunos masacrados miserable y engañosamente como es el caso de los Falsos Positivos. Resulta llamativa y contradictoria semejante manera de pensar que no ha existido guerra o conflicto armado, cuando existen miles de evidencias de los actos horrendos cometidos por los Paramilitares, quienes en su gran mayoría han pertenecido o han sido socios o afines al Centro Democrático o a partidos de tendencia derechista o conservadora. Se han apropiado de tierras, las manejan con una entidad llamada FEDEGAN, hogar del paramilitarismo y la expropiación, han desplazado a miles de campesinos, han cometido miles de masacres, se han robado miles de millones de dineros del estado, están relacionados con actividades de narcotráfico y contrabando en muchas zonas del país, actuan en asocio y complicidad con la Policía Nacional y el Ejercito de Colombia, y muchos de sus integrantes han sido condenados por parapolítica, asesinatos, masacres, Falsos Positivos, desfalcos, expropiación de tierras, etc., etc., etc. y hoy día vuelven a postularse para cargos en el Congreso. En el otro lado se encuentra la guerrilla, grupos armados al margen de la ley que quizá tuvieron un fin y objetivo muy loable y válido al tratar de luchar contra toda esa situación que se vivía en el país desde principios del Siglo XX y que se acentuó bajo el gobierno de Laureano Gómez, Presidente del partido Conservador que actuó como un dictador miserable que mostraba racismo, pensamientos fascistas y amor al Nazismo. Toda esa persecución a los que no seguían sus ideas y forma de explotación, condujo al nacimiento de las FARC a mediados de los años 60. Sin embargo, pasó el tiempo y ese grupo guerrillero se alejó en la práctica de sus ideales originales de lograr construir un sistema político, social y económico justo y próspero para los ciudadanos y terminó convertido en un grupo dedicado al negocio del narcotráfico, los secuestros, las extorsiones y los atentados contra ciudadanos y estructuras del Estado. Cuando los guerrilleros se toman el poder terminan manejando los paises como Fidel Castro en Cuba, Ortega en Nicaragua, o Chavez en Venezuela, es curioso este último caso, Hugo Chavez era hijo de profesores de escuela, se convirtió en oficial del Ejercito Venezolano y pese a ello fundó un Movimiento Bolivariano Revolucionario y trató de tomarse el poder mediante un golpe de Estado. Después de su fracaso en esa causa, logró llegar al poder y se convirtió en un dictador emulando todo lo que hizo Fidel Castro en Cuba y con el respaldo de la bonanza petrolera que le permitía manejar miles de millones de dolares para comprar y controlar todo en Venezuela. El resultado de esa dictadura se ve hoy día con millones de venezolanos en la pobreza absoluta en el país mas rico del mundo en recursos petroleros y gobernado por un chofer de camión que no ha hecho mas que acabar con la prosperidad de un país semejante a Colombia en muchos aspectos. Las guerrillas no sirven para manejar el poder en una nación, tienen muchos resentimientos y por ello tratan de desquitarse imponiendo dictaduras para controlar todo y acabar con los derechos de los ciudadanos a ser prósperos, libres y saludables. La guerra sólo se vive en el campo, en las ciudades no se siente. No resulta práctico ni lucrativo expropiar o invadir apartamentos, casas o lotes en una ciudad. Es una regla desplazar campesinos de sus tierras obligándolos a escriturar ellas para luego explotar negocios como la ganadería, cultivo de coca o marihuana, y también otros productos vegetales para explotación industrial como la caña de azucar o la palma africana. La mayoría de jefes parapolíticos, sino todos, tienen estrechos vínculos con alcaldes, gobernadores, congresistas, presidentes, y estos terminan apropiándose de esos terrenos manipulando leyes y también anexando tierras baldías, las cuales, por Ley no deberían poseer, tal como ocurre con El Ubérrimo, famosa hacienda que posee el señor Álvaro Uribe Velez, quien, junto con su esposa y familiares se lucran de esa gestión abusiva e ilegal, curiosamente esa hacienda está ubicada en el departamento de Córdoba, en donde han reinado los mas atroces paramilitares que han existido en Colombia, al igual que en Antioquia. Me imagino que el propietario de esas tierras sueña con ampliar esa hacienda y cambiar el nombre de nuestro país y llamarnos “Ubérrimos” en el futuro. El ciudadano del común no siente la guerra, no la vive, en su gran mayoría tienen la percepción que eso es algo ajeno, sólo se enteran por lo que leen en noticias o ven en televisión, por ello no tienen idea de lo que significa el desplazamiento forzado, el secuestro, las masacres, la expropiación de tierras. Y por esa ignorancia o tendencia a ignorar y desconocer el conflicto armado, se inclinan a votar por los candidatos políticos que han actuado en complicidad con paramilitares y narcotraficantes, con la idea de que la guerra no existe, que es un cuento, que no es justo desprestigiar a los políticos corruptos. Colombia verá incrementada la guerra si Petro llega al poder. Ese candidato fue guerrillero, puede ser que tenga las mejores intenciones para acabar con la corrupción y la injusticia que existe en nuestro país, pero sus opositores harán hasta lo imposible para bloquearlo, tal vez asesinarlo y tomarse de nuevo el poder. Si Petro logra la Presidencia no podrá ejecutar nada si no obtiene la mayoría en el Congreso. Quizá podremos estar a las puertas de la creación de un nuevo Frente Nacional, en el cual el Centro Democrático se alterne el poder por Ley con algún otro partido político afín y continuar con la guerra que quizá dure cientos de años mas en un país que no ha conocido la paz.
JULIO CÉSAR MARTÍNEZ TRIANA


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